Ubicado en la intersección de las calles Padre Salvaire y Bartolomé Mitre, el proyecto recupera para el uso comunitario cotidiano un espacio que anteriormente se utilizaba como estacionamiento y predio ferial durante los fines de semana, transformándolo en un área de esparcimiento seguro para las familias lujanenses.
Mangrullos temáticos, accesibilidad y seguridad
El equipamiento del parque fue diseñado para integrar la recreación de los niños con el patrimonio histórico local, incorporando infraestructura urbana moderna:
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Juegos temáticos personalizados: Cuenta con tres mangrullos que recrean arquitectónicamente las tres etapas edilicias del culto en la ciudad: la Capilla de Montalvo, el Templo de Lezica y Torrezuri y la actual Basílica Nacional de Nuestra Señora de Luján.
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Infraestructura y servicios: Se colocaron superficies antigolpes en las áreas de juegos, se construyeron senderos de hormigón para garantizar la transitabilidad peatonal y se incorporó un módulo de sanitarios públicos.
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Seguridad y paisajismo: Se delimitó el perímetro mediante canteros con especies florales y arbolado joven que aporta protección al sector de juegos y revaloriza el entorno natural de la ribera.
Un homenaje al patrimonio e identidad de Luján
El diseño de la plaza rescata la memoria urbana vinculada a la devoción por la Virgen de Luján, uniendo la historia colonial con la identidad presente del distrito:
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Capilla de Montalvo: Erigida en el siglo XVIII por el presbítero Pedro de Montalvo como primer espacio formal de culto.
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Templo de Lezica y Torrezuri: Inaugurado en 1763 por impulso de Manuel de Lezica y Torrezuri para acoger el incremento de peregrinos.
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Basílica Nacional de Nuestra Señora de Luján: Templo neogótico finalizado en 1935 que consolidó a la ciudad como centro mariano de relevancia internacional.
Con esta intervención, el Gobierno municipal ratifica su política de recuperación del espacio público, transformando terrenos en desuso en lugares de encuentro, recreación e identidad comunitaria.






